Flor y raíz de una nación: sobre la importancia de reeditar Bushido
- Cristian Salgado Poehlmann

- hace 2 días
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De un tiempo a esta parte, la editorial Oso de Agua ha adquirido un compromiso con la reedición de textos del Japón tradicional. Así, se abre la posibilidad –junto al trabajo de Abducción Editorial, Zero Ediciones, Editorial Noctámbula, entre otras– de que se establezca una característica no menor dentro del mercado del libro en Chile: el asomo de una autonomía que permita dejar de depender únicamente de los grandes grupos editoriales como vía de acercamiento a la cultura asiática. Poco a poco, entonces, se fragua –con las dificultades que esto conlleva: económicas e idiosincráticas– un acercamiento alternativo, y brota con estos sellos un nuevo puente de lectura. Y si bien es cierto que no todo lo que este Lado-B publica es inédito, lo realmente importante es la gesta de este nuevo brazo, tal vez involuntariamente mancomunado. Y lo mejor de todo es que esperanzas de éxito hay: no olvidemos que Odiseo pudo escapar sano y salvo de Lestrigonia.
El aporte de Oso de Agua guarda relevancia al aproximarnos a lo que fue Japón antes del siglo XX. Junto al trabajo de Editorial Noctámbula, emerge un diálogo de producción estrictamente chileno, que resulta importantísimo para leer adecuadamente la literatura nipona de los dos últimos siglos. Los libros relacionados con el Japón histórico del catálogo de Oso de Agua son tres: Cuentos del antiguo Japón (volumen I), Cuentos del antiguo Japón (volumen II) y Bushido (El alma de Japón).
Bushido –de autoría de Inazo Nitobe (1862-1933), escrito en inglés en su versión original en 1900 y cuyo traductor es Gonzalo Jiménez de la Espada– es un libro que tiene un propósito claro: llevar a Occidente el código de principios morales de la cultura samurái. Código no enunciado ni escrito, sino establecido “a partir de la poderosa sanción de los hechos verdaderos, y de una ley escrita en las fibras del corazón”, según Nitobe. Quien inmediatamente después añade: “Se trata, más bien, de un producto orgánico forjado en hierro a lo largo de décadas y siglos de experiencia militar”. Esta experiencia recorre un amplísimo espacio temporal, ligado a los regímenes feudales que dominaron Japón aproximadamente entre los siglos XII y XIX, época en que los samuráis fueron extremadamente requeridos como guerreros de numerosos señores. El libro está compuesto a partir de temáticas que ascienden en escalada, pues es necesario tener conocimiento de la materia anterior para pasar a la siguiente. Un solo discurso, unitario e indivisible, que toca aspectos como la rectitud, el valor, la benevolencia, el honor, el deber de lealtad, el imperio sobre sí mismo, la institución del suicidio, la espada alma del samurái, la formación y posición de la mujer, etcétera.
Innegable resulta actualmente el papel de la inteligencia artificial como principal motor de intercambio de información en el mundo. Ya no hace falta utilizar bibliotecas para entender e interrelacionar. Habría un atajo, tal es la promesa. Y es que hoy, la paranoia de no padecer el síndrome del Dr. B. –personaje de La partida de ajedrez, novela de Stefan Zweig–, quien debe jugar contra sí mismo debido al aislamiento, es poderosa: “comencé inconscientemente a desafiarme. Cada uno de mis dos yos, mi yo negro y mi yo blanco, competían uno contra el otro y sucumbían cada uno por separado en el deseo y la impaciencia de vencer al otro. Mi yo negro deliraba tras cada jugada pensando en lo que haría mi yo blanco. Cada uno se alegraba cuando el otro cometía un error y se irritaba con sus propias faltas”.
Ahorrar la posibilidad de caer en estas esquizofrenias y escisiones de la conciencia pareciera ser una de las principales preocupaciones hoy en día. No forzar mucho al intelecto, pensar menos y utilizar esa energía en algo más productivo. Que el dinero trabaje por ti mientras duermes, por ejemplo. Bajo este punto de vista, el trabajo de reedición de Bushido es importantísimo, pues vuelve a resaltar en la arena la capacidad del ser humano de componer un texto de divulgación cristalino, que conecta, grosso modo y con soltura, los mundos Oriental y Occidental, sin la necesidad de recurrir a aparato electrónico alguno. Desde esta perspectiva, el trabajo de Nitobe es notable. Las palabras de Marcela Chandía en el prólogo para esta edición ilustran perfectamente lo que el japonés consiguió: “De igual forma, en su vida personal y en sus ideas podemos encontrar esta confluencia de mundos, de valores tradicionales japoneses, como los expuestos en este texto, y pensamientos y creencias filosóficas y religiosas con raíces europeas. En Bushido, contrasta y compara grandes pensadores del canon occidental, desde clásicos como Aristóteles o Sócrates, a algunos más recientes como Nietzsche o Spencer, pasando por los pilares de filosofía asiática, Confucio y Mencio. Con citas a Shakespeare y la Biblia, va presentando un viaje histórico no solo de Japón sino mundial, que permite ver que, por una parte, el Bushido es un producto eminentemente japonés, pero por otra, tiene alcances y símiles en todo el globo”.
En medio de esta multiplicidad temporal y cultural que Bushido propone, aparece una particularidad exterior, es decir, que no reside en el texto en sí, sino que guarda relación con el trabajo editorial que hay detrás. Es notoria la importancia que Oso de Agua dedica a la parte visual del libro, al incorporar imágenes originalmente creadas por Utagawa Kuniyoshi (1797-1861), uno de los últimos maestros de la técnica del ukiyo-e, acción que demuestra que Oso de Agua lee con claridad el escenario editorial de estos días. Existe un compromiso por entregar algo más que un libro entendido solamente como texto, pero hay detrás una intención todavía más importante: captar la atención de futuros lectores que estén, incluso, mucho más allá de la pura literatura. Bien por Bushido, bien por el pasado, ¡salve este sano presente!
















































