

La Naturaleza que conozco
Una mañana del verano recién pasado salí a navegar en un kayak de goma naranjo por el Lago Azul en la comarca del río Puelo. El agua estaba tan tranquila que reflejaba las texturas de todas las montañas de los alrededores y de los pequeños insectos que revoloteaban sobre la superficie. A los pocos minutos de abandonar la playa noté algo pequeño y oscuro que se movía por encima de unas rocas secas en la orilla.

Andrés Couve
16 abr


El avatara
A pesar del adoctrinamiento escolar occidental, a pesar de la dictadura de la razón y de la revolución industrial y del positivismo y del realismo socialista y del amartizaje de los robots de la NASA, a pesar de todo esto, digo, la conducta humana sigue siendo sistemáticamente desbordada por la irracionalidad. Y si bien esta asoma la mayoría de las veces vestida con el humilde taparrabos del desatino, no necesita más para escalar hasta las más grotescas mutaciones de la estup

Julio Carrasco
16 abr


Renovar la crítica: Gorki, Achebe y Trabucco
Después ya de algunos años de leídas, he llegado a la conclusión de que estas obras guardan algo en común. Estoy pensando en La Madre de Gorki, Me alegraría de otra muerte, de Achebe y Limpia de la grandísima escritora chilena. La similitud se me hizo patente, como todas las grandes cosas de la vida, de modo oblicuo, mientras leía a Andrea Soto y a Zizek y recordaba a su vez una conversación muy interesante, en alemán, con la amiga alemana de una amiga, profesora de escuela.

Felipe Guerrero
15 abr


Contra el pánico democrático
Existe un género literario muy popular entre la élite progresista y los rectores universitarios: el obituario de la democracia. Libros, papers y columnas advierten, con un tono de histeria contenida, que la oscuridad se acerca. Nos dicen que la democracia muere en la oscuridad o que estamos ante una ola autoritaria global. Pero si leemos con atención a la politóloga Susan Stokes, quizás la forense más lúcida de este proceso, podemos descubrir una verdad incómoda que los propi

Pablo Apablaza
15 abr


Bad Bunny: Una herida puede ser una fiesta
El show no se deja mirar desde lejos. La cámara renuncia a la distancia: no se instala en la distancia cómoda del espectáculo. Entra. Se mete entre los cuerpos como si estuviera viva. Da una vuelta completa, roza hombros, persigue una cadera, se extravía en una mezcla confusa de caras. Esto no se “transmite”: se respira.

Héctor Lira
13 feb


El giro tecnocrático en la Universidad
La prensa escrita chilena, durante la primavera de 2025, publicó una decena de columnas referentes a la cuestión universitaria. En ellas se evaluaba de manera crítica el rumbo que ha tomado la Universidad en los últimos años. Especialmente, en lo concerniente al productivismo académico y a la irrupción —en algunos casos implantación— del «pedagogismo escolarizante» en las aulas universitarias.

Luis R. Oro Tapia
5 feb


Clara Ramas: El origen es siempre una ficción
De reciente paso en Chile, la filósofa española y exdiputada por Más Madrid Clara Ramas conversó con nosotros sobre su último libro El tiempo perdido (Ediciones Arpa, 2024), donde arremete contra los nuevos melancólicos que piensan que pueden recuperar aquel pasado supuestamente glorioso y volver a una Edad Dorada que no ha existido y no existirá nunca: “Proust es perfectamente consciente de que no se puede volver al paraíso perdido y de que la única cura para esa pérdida es

Lucas Sánchez
31 oct 2025


Arte: palabras
Cuatro chicas en bikini bailaban sobre el mostrador, donde los presentes podían agenciarse dosis gratuitas de vodka y cerveza: antes de que imaginen nada, les aclaro que estoy hablando de la inauguración de una feria de arte contemporáneo. No digo que todo el arte que se fabrica hoy sea superficial, pero dios sabe que buena parte sí lo es.

Julio Carrasco
31 oct 2025


Entre melancolía y júbilo
Un temible duende recorre silenciosamente el conjunto de ensayos que componen este volumen: el duende del posmodernismo. En distinta medida, todos se baten con la constatación de que vivimos en una suerte de estado de impotencia. Algunos autores, por ejemplo, Henríquez y Sobarzo, recurren expresamente al término “crisis” para anudar una serie de indicios que, en el primer caso, daría lugar a un nihilismo inmovilizante y, en el segundo caso, a una superficialidad que impide el

Ivana Peric Maluk
31 oct 2025


Ya habló el loro, ahora quién va a hablar
De Sutter lanza la sospecha:¿podría ser que, a veces, la crítica mantenga un romance neurótico con la crisis?

Constanza Michelson
31 oct 2025


Lectores
Una de las obsesiones de los lectores pobres es la velocidad, de la vida, de las páginas, del tiempo, mellado siempre por la falta de dinero. La noche para ellos se extiende como el último recinto que les queda sin jefes.

Alvaro D. Campos
31 oct 2025


Un dios terrible que nace de nosotros
En el ensayo La extracción de la piedra de la locura, el escritor Benjamín Labatut hace una lectura inusual de la actualidad

Joaquín Vázquez
29 oct 2025


En busca del relato perdido
Sobre "Coyuntura", de Justo Pastor Mellado. Este libro bien puede ser entendido como la crónica de un examen, es decir del ejercicio analítico que el autor hace de la exposición “Luchas por el arte. Mapa de relaciones y disputas por la hegemonía del arte (1843-1933)”, montada en el Museo Nacional de Bellas Artes a partir de diciembre del 2022, al cuidado de Gloria Cortés y Eva Cancino, curadora

Pablo Aravena
28 oct 2025


Aprender el no-lugar
O cómo el deseo se desterritorializa cuando todo se vuelve tránsito. Hay una escena que se repite: alguien sale de una clase, de un taller, de una charla, y no recuerda nada. No porque tenga mala memoria, sino porque no hubo lugar donde alojar lo que pasó. Fue puro tránsito. El antropólogo Marc Augé llamó "no-lugares" a esos espacios de la sobremodernidad donde uno circula sin habitarse: aeropuertos, supermercados, autopistas. Lugares donde "el pasajero solo encuentra su iden

Francisca Schweitzer & Pablo Vallejos
6 oct 2025


El celo incansable del emperador insomne: sobre Justiniano, de Peter Sarris
El emperador Justiniano no dormía. Tan preocupado estaba por el bienestar de su imperio, tan incesante era el flujo de los intercambios, tan profunda era su necesidad de control, que simplemente no había tiempo para el descanso. Todo esto lo explicaba a sus súbditos en las leyes que emanaban constantemente de su gobierno: hasta cinco en un solo día; textos largos, complejos y enrevesados en los que el emperador tomaba un atento interés personal.

George Woudhuysen
30 jul 2025
















































