top of page

François Jost: “Los memes son síntomas del estado en que está la sociedad"


Profesor emérito en la Sorbona de París y semiólogo, François Jost ha dedicado su vida académica a estudiar el cine, la televisión y los medios digitales como fenómenos discursivos. En su Dígalo con memes (La Crujía), su último libro, que acaba de traducirse al español (con una precisión conceptual impecable de la mano de Ariel Gurevich), Jost disecciona uno de los artefactos culturales más curiosos de esta época: el meme.


“El estudio de los memes se me ha impuesto”, admite Jost en el prólogo a la edición en castellano. “Confieso haber amado siempre estos ´malos objetos´ que, para algunos universitarios, representan la televisión, las series, y más ampliamente estas manifestaciones de la cultura pop que resultan del culto de lo banal”. Su análisis no es el de un mero estudioso de la comunicación y sus signos, sino el de un admirador de las formas contemporáneas que asumen la conversación, la representación de la realidad y el entretenimiento.


¿Cómo se define un meme?


Un meme es una imagen o secuencia de imágenes fijas o animadas que resultan de la creación o transformación de una imagen o de una serie de imágenes anteriores puestas en circulación en Internet.


Decís que los memes son discursos menores para quienes "consideran que es el objeto el que condiciona la seriedad del discurso y no la naturaleza del discurso que mantenemos sobre ese objeto". Se me ocurre que algunos de los más interesantes debates sociales y culturales de los últimos tiempos se han erigido a partir de la difusión de memes, ¿no?


Me refiero al menosprecio que algunos sienten hacia los fenómenos cotidianos o en apariencia banales. Los que piensan que los intelectuales sólo deben interesarse por temas «nobles» se separan de un medio para comprender su época. Gran parte de los memes son comentarios de actualidad. Esta actualidad puede ser local, como la elección del presidente de la República, o mundial, como el Covid, entonces hay una verdadera pandemia de memes. De hecho, en muchos casos, los memes son síntomas que nos aclaran sobre el estado de la sociedad. Muestro en mi libro, por ejemplo, que los memes de 2020 en Cuba preceden unas semanas los acontecimientos de julio de 2021. Eran síntomas de una ira creciente que encontró su clímax el 11 de julio.


Pareciera que el consumo de memes puede orientarnos para saber qué está pasando en el mundo. ¿Pueden los memes reemplazar a la "noticia de último momento"?


Es cierto. La repetición de ciertos temas, de ciertas imágenes, es como una alerta de que algo está sucediendo. En cierto modo, es otro camino para ir hacia la actualidad. Y también a otra jerarquización de la información. En la medida en que muchos memes vienen a nosotros, representan otra forma de informarse que no viene de las instituciones mediáticas sino de los usuarios de las redes sociales. Dicho esto, también facilitan la difusión de noticias falsas.


Una de las características de los memes es su anonimato. ¿Te parece que los memes reemplazan al humor que se fue perdiendo por miedo a incomodar o a la cancelación?


Al parecer, los memes son como los chistes que circulan sin que sepamos quién es el autor. Sus autores pueden estar entonces relativamente protegidos, así que tienen una gran libertad. Sin embargo, los diversos comentarios de los usuarios de Internet también juegan como posibles sanciones.


Otra característica es su carácter casi efímero. El meme funciona en un tiempo determinado y en el contexto de un público que comparte el código que propone el meme. ¿Es correcto pensar los memes como contenido de nicho?


¡El «nicho» a veces puede ser enorme! Lo cierto es que los memes son mucho más difíciles de entender de lo que a veces creemos. Para comprenderlos, hay que suscribir a sus mismos valores, interesarse por la misma actualidad, etc. Si los comprendemos fácilmente, si los apreciamos, esto significa que participamos en una comunidad. En Francia hay páginas de Facebook que se llaman «neurchis», anagrama de «chineur», que designa a personas que buscan objetos en ferias y mercados de antigüedades. Por ejemplo «neurchis de meta», «neurchis de actualidad», etc. En este caso, los memes son compartidos explícitamente por personas que comparten los mismos intereses.


Otro aspecto que me parece interesante es el reciclaje: el meme trabaja sobre lo que ya existe, sobre lo que otros hicieron, dijeron, diseñaron. Una misma plantilla de memes contiene el germen de miles de memes. ¿Cómo funciona eso?


Sí. Sobre todo cuando se forman a partir de variaciones de los «templates». Estos modelos dan lugar a lo que llamo «variantes». Tenemos una estructura, una composición, que se multiplica por pequeños movimientos que afectan el modo de la imagen, los comentarios o cualquier otra modificación. El fenómeno se desarrolla durante varias semanas y luego vuelve a caer para convertirse en un «dead meme». Sin embargo, algunos memes se han convertido en clásicos y son casi pasajes obligados para comentar la actualidad: Confused Travolta o Distracted boyfriend.


¿Cuál es la relación entre el meme y la parodia? ¿Es el meme una forma reloaded de la parodia de antes?


He comparado en Dígalo con memes las parodias pictóricas y los memes apoyándome en un corpus de parodias de La última cena de Leonardo da Vinci. Las parodias pictóricas son figuras de sustitución: reemplazan a Cristo y a los apóstoles por todo tipo de seres, actores, personajes de dibujos animados, futbolistas, etc. Los memes son figuras de adjunción: producen desvíos con adiciones diversas, otros personajes o agregado de «etiquetas». Por ejemplo, La última cena está representada en la época del confinamiento y se burla de las medidas gubernamentales. Los memes no tratan de hacer arte, a diferencia de las parodias pictóricas, que suelen estar firmadas. Los memes a menudo usan la parodia.


¿Qué rol cumplieron los memes durante la pandemia y qué relación tienen con el miedo?


Los memes que circularon durante la pandemia son los síntomas del gran miedo que se ha experimentado y expresado mundialmente. Cuando los analizamos, vemos que oscilan en el humor negro y el temor a desaparecer.


¿Cuál es el futuro del meme? Ya han incorporado IA. Por ejemplo, el meme del Papa Francisco vestido con un abrigo de Balenciaga.


Creo que, como los memes son descendientes de la parodia pictórica y de desvíos de todo tipo, van a seguir existiendo. La IA permite perfeccionar procesos de imitación que ya existían con Photoshop. Pero su perfección también facilitará la fabricación de fake news. Por lo tanto, es necesario no dejarse engullir por la imagen sino mirarla, siempre, con un ojo crítico.


















Comments


bottom of page