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La mujer vestida del sol

Un Espíritu ronda por el Universo: La Mujer vestida del Sol 


El espíritu del marxismo sigue y seguirá vivo hasta el reino de las profecías de Isaías: nunca  terminará de manifestar vigor revolucionario en la historia mundial del proletariado auténtico, la  “sociedad igualitaria del porvenir”, del momento en que la palabra de la verdad, o el “discurso  que impone dogmas”, opere solo como un vil instrumento perverso de dominación;  

la cultura, siempre será un mero régimen de opresión y malestar, si está en las manos  desencarnadas del “idealismo burgués”: la posición acrítica de discursos hilvanados como un  quipu de conceptos substanciada en un corazón que escucha en el alfabeto extranjero del huinca  invasor su propio nombre

Una visión profética en cambio es tan universal como el clamor de Israel en Egipto y la  promesa del Dios Verdadero de la Tierra que mana Leche y Miel. 

la apología es esta, y por excelencia, la de los últimos vástagos de los remanentes efluviales  fascistoides de la opresión al pueblo de Dios:  

las sumisiones del misterio a la letra; 

la idolatría de la figura; si quiera de la forma, el olvido del cuerpo; el rechazo impío de los  dolores del oprimido. 

Toda teología será “iconoclasta”, es decir, “abstracta y pura especulativa”, fuera de las obras del  amor radical, la caridad revolucionaria del Hijo de Dios que expulsa a latigazos a los  mercaderes del Templo hasta las llagas de la cruz por Ícono Sacro; 

Toda espiritualidad será regla de huida sin “la regla de la comunidad”, benedictina, autárquica,  trabajadora, esenia: solamente vías sublimadoras a modo de "metafísicas" pseudo-tomistas,  cuasi-aristótelicas, infértiles, impotentes;  

quienes por la justificación impía y legalista del “Nombre de Dios”, asumen la lejanía  innombrable y gigante del último límite de arriba que no se alcanza sino como una silenciosa  “caída del cielo”, como “lejanía de Dios”: 

abrazarán lejanos solamente las lejanías de su propio corazón; 

ellos, los cobardes, incapaces de sostener la mirada al atardecer del horizonte, son, solamente  ellos, 

quienes cierran sus ojos al Saló de Passollini,  

y elevan las profanaciones disfrazadas de cánticos sacros a las mil y un “naciones babilónicas” como si ante en el esplendor de la espada brillara sol puro de verdad revelada;

verdades miles desparramadas descubierta en ellos y por ellos, lejos del pobre; 

si acaso, y a tientas, por pobres bondades de la estupidez de una neurosis que no ama, como  esos ídolos que no hablan, 

que no sana, que no besa con vida viva la puerta de todos los leprosarios

De esta “distorsión existencial inhumana” en su grado quizá incipiente e inocente, de impiedad,  hasta “apuntar a diario con noticieros armados” hasta el capital total cuantiosos los oprobios  clasistas, en nombre del orden, contra los criminales pobres, los pobres criminales, es que yo  digo que estamos ante: 

“todo el quid de la decadencia social y el epítome del mal”: 

No en vano el primer hombre creado y recreado en entrar al paraíso, fue un buen ladrón. No hay ningún paso de lo uno a lo otro;  

es la misma sustancia inorgánica, cuasi muerta, cuasi putrefacta, la del que no llora la miseria del  mundo, de la materia del que se entreteniene rutinariamente con la peor de las desgracias:  

la perdida de la libertad 

la condena de una libertad ida, perdida, en errores mortales;  

muy probablemente, 

estos reyes de la regla, tendrán también sus tropiezos, futuros o pasados “padrinos”, “hombres  de sobornos”, “pater-familias de nuevas Romas”, de los se que conocen al “dedillo la ley”, y  hasta “el espíritu de la ley”; de estos se espera, con cierta ciencia, un día, los jueces corruptibles,  corruptos, sino, y por qué no, hasta con justas razones: 

homicidas – Inmisericordes. 


Se está hablando acá hermanas y hermanos, de una pura semiología radical y confrontacional virtual y tentativa como del corazón del “enemigo”: un lenguaje obscuro que habla del “fascista  franquista”, que ya no existe en realidad, del intelecto teleológico, funcionalista, cuya única  escatología y soteriología es la ejecución en masas de “todo los delincuentes del año”; y, como  en el Nombre de Dios: ¡Y eternamente incinerados! 

Hablamos de ese “hombre-zombi”, muerto-en-vida, enterrado junto con el “mass media”, quien como diría Nietzsche, desprecia esta vida, la vida, y es a este mundo a quien desprecia, “en  honor al Otro”, el que vendrá, ese que está libre de delito, quizá, también, el mismo que soñó el  profeta Isaías, después de todo, a fin de cuentas entre la Torá y el Evangelio, no hay  contradicción; quizá, los fascistas, sean también, en el fondo de su alma, idealistas-marxistas.

Hablamos de un hombre pre-moderno, pre-freudiano, que subordina sus pasiones a ilusiones  victorianas de un “yo absoluto”, pre-alemán, pre-hegeliano, pre-apoteósico: digo carente de  glorias geniales de vidas divinas creaturales, como para quien existir es administrar una  Hacienda solamente, con el deber de no dispensar pasiones criminales ante la Ley:  

¿qué será ese yo entonces si no es idealista, o “uno ideal”? 

Un tormento, ¡Un tormento es el cochero de las muecas que se le escapan! El Yo que se inhibe  el disparo a diario… 

Estamos hablando de una pura psique de “fantasías verborreicas moralínicas” si no, inmorales, o  cuasi-morales, o cuasi-inmorales, de “espíritu sin espíritu”, de “alma sin alma”, de una razón sin  razón de vida:  

¿qué vida es ser vivido por las noticias?; 

Estamos hablando de los “corazones esos de piedra” que se describen, ¡y con tanta reprensión! en las sagradas escrituras: el hombre que, quizá, se podría decir como en el guion de un cineasta,  se marea sobre el abismo, en la espera inconsciente del momento exacto mismo de la ruptura del  régimen ordinario, para entonces, ¡Y solo entonces! obrar impune y libremente las trescientas  espartanas casuísticas expiatorias contra los indefensos, permitiéndose astuto inmune degollar en  Saló,  

a cuantos chivos sacrificables en nombre del Bien Común encuentre: 

La Shoá 

El Holocausto 

Estos son ídolos vivos que matan con la palabra: llaman insectos a los hombres; son ídolos de  bronce, oro y barro, que se mueven y hablan, hasta congregan a las masas; y no solo hoy, y  quizá, no solo mañana. Si alguien cree realmente que este tipo de ser humano existe como  representación fidedigna del ser humano, debiésemos debatir, entonces, en qué consiste lo  humano. Pero como decía el profesor Bentué: el hombre es barro (humus), y la embarra. 

Es patente los muchos que adoran estas “formas”, y “hablan como ellos”; 

Quizá, diría un dramaturgo, en secreto el sequito de los Inhumanos, espera el momento de la  Inhumanidad pura, Saló, para también tener la licencia de “gozar como los delincuentes”, Saló,  aunque sea solo una tarde: una jornada en Saló; 

la supremacía alcanzada por la conquista de legitimidad sistémica es solamente la regla que  permite las “violaciones en masa del derecho humano”: Saló.

Anti-héroes innatos, seres puramente estatales, “estáticos”, “rayados”, como se diría en buen  chileno, con el noticiero de la mañana, el de la tarde y el de la noche, para expiarse tres veces al  día, de no ser un delincuente; 

Hombres máquinas, alienados de la verdadera religión, que solo-saben-cumplir-reglas-y romper-reglas;  

cuya única actividad es ordenar, imperar y subordinar mundos al régimen romano patriarcal de la  propiedad, digámoslo así, metafóricamente, o “soñar sueños que son pesadillas de fantasías  por Mundo”; 

¡Y por el alcance del Estado y el régimen de la ley de Babel

Esta caída original del “alma en-el-fascismo”, depravación pura de la “persona-compasión”, en  “persona-castigo”, es una cuestión totalmente degenerada respecto de la antropología universal,  esta arrogancia de los sobrevivientes de la miseria como de existencias de glorias “olímpicas” sobre la adversidad de los océanos de la carne del mundo, hoy, también, rozan, sino cae de lleno,  paradójicamente, en la tipificación formal en tanto criminales (discriminación política, social, mental y sexual): el ethos de los guerreros que se hacen fuerte anulando los testimonios del dolor,  es casi un delito: hoy. 

Es una cuestión esta, quizá, completamente auto-represiva-y-represora, auto-inmolatoria de la  “buena vida” (eudaimonia – el ideal aristotélico-marxista-epicúreo), como proclamaciones  repetitivas “heroica-ecisivas” del intelecto contra el Instinto

Quisiera ver fascistas armados en la calle disparando, 

Y sus hijos huérfanos… 

Y sus hijos huérfanos… 

No quisiera ver fascistas armados en la calle disparando. 

Es esta la raíz perversa de los leones contra Daniel, la muerta de Juan Bautista y la Crucifixión  de Nuestro Señor Jesucristo, es la semilla alucinatoria del mundo; sujetos terroríficos,  obscurecidos hasta la luz ilusoria de las falsas razones puras como torres que quieren llegar al  cielo

¿para qué? 

¿Qué sentido tiene aquellos? 

La vida es sueño, y los sueños, sueños son. 

El mundo está dormido.

Nadie hoy puede “profetizar”, como gozan de hacer de forma subterfugia y encubierta las almas  Metafísicas, la doctrina pura de Santo Tomás, sin atender a las críticas Kantianas con debidas diligencias, y en las reservas más puras, hondas y estigmáticas, hasta alcanzar, si con suerte, un  suerte de contestaciones honestas y contrastables si acaso respuestas concluyentes contra la  Ilustración

nadie hoy puede hablar auténticamente del “motor-inmóvil”, “de la monarquía”, o de la “materia  y la forma”, sin recibir una burla justifica y física de millares, miríadas de Escuelas… 

los cuerpos, el mundo, son como ese Instinto Rebelde que no se someterá nunca, él, salvaje, a las  Intelecciones Victorianas del Aristóteles-Tomismo, si, y solo si, hablar de Santo Tomás de  Aquino, y digo, de mi Fascismo, es caer en un “Das-Man” inhumano repetitivo fascistoide nazista de Pseudo-Metafísica, o mejor dicho así: 

las falsificaciones del diálogo y el debate, 

Sin tener democráticas replicas legitimadas socialmente el Tomismo al Ilustrado; o dicho así, el  Intelecto al Instinto, la Suma a la Crítica, la Torre al Viento, estaríamos pecando quizá del peor  pecado tipificado por el Aquinate: 

La Tiranía. 

La Tiranía del Intelecto sobre el Instinto. 

Al menos la masificación deforme de las ciencia conduce a la evolución de la consciencia  colectiva; y no a la atomización de las comunidades por las guerras de la palabra, y las órbitas  idolátricas sobre nombres de mortales, quizá, no tan mortales. 

Decía Martín Heidegger:  

Das Man ist niemand Bestimmtes und doch jedermann”, o traducido al castellano: “El uno (das  Man) no es nadie determinado y, sin embargo, es todo el mundo.”, allí donde se “cacarea como  loro el nombre de una sola persona”, como diría Jung, “anda el demonio rondando”. Dicho de  otro modo, allí donde caen usualmente los “Machos” (Las diálecticas trascendentales analíticas,  la Metafísica, la Filosofía, el Racionalismo, o el “Argumentalismo”), no es “lugar auténtico”,  de “individuos”, en tanto “personas”, de un ser existencial formado como “Dasein”, es decir,  

“ser auténtico”, sino que es meramente reflejo de un estado “pre-indivuado”, del ser “masa”, que renuncia inertemente a la responsabilidad de ser crítico y pensar por sí mismo; en la Ciencia,  precisamente, no se habla de tantas cabezas propias, y se cita cada vez menos personajes: ídolos; justamente, lo contrario a pensar por sí mismo, es permitir que otro piense por uno mismo.

Podría decirse de estos gozos ensimismados con la especulación intelectiva que son “trastornos  libidinales neuróticos sexuados”, o tantas cosas díficiles de demostrar;  

pero es mejor decirlo así: posturas acríticas, alineadas-alienadas, momentos importantes de la  vida subordinados a la falsedad unas cuantas “palabras de la cultura”, de unas “pocas imágenes  diarias”, sometidas, e innecesariamente a un “otro que no existe” o “distante” o “lejano”, cuya  única función operativa práctica verdadera es autorizarse-a-sí-mismo como rectores de “discursos tiránicos”, que “pervierten” la naturaleza sagrada de la palabra como gozo, trocandola  por arma;  

en la Generación Z el Catolicismo renace de forma efervescente, y yo vaticino el retorno de la  Metafísica Aristótelico Tomista; pero todos parten por olvidar las últimas sentencias del  Aquinate: “Me parece que todo lo que he escrito es como paja”; las almas insertas en la vid de  Cristo, también hacen grandes obras tenebrosas en la caída del siglo del mundo de Babilonia la  Corrupta como regimen indeleble subordinado al lenguaje y la violencia, y también, los  religiosos y los conversos siempre olvidan un par de frases: “Está todo hecho”, por ejemplo. 

La historia es una máquina de generar fascistas, o de “hombres faccendo mundo caído”, unos  tomistas jesuiticos tiranicidas no tan mansos como deberían, otros nazistas, franquistas,  maoístas, estalinistas o leninistas, el fascista suele hablar en nombre de genios, pervirtiendo el  espíritu delicado y original de aquellos por quienes se dicen ser representados. 

Estamos hablando acá de las personas-dogmáticas, de los religiosos no auténticamente  inhibidos, o “legislados”, es decir, que no están verdaderamente “auto-negados”, elevados el No Yo Místico del Amor, sino que funcionan como “amos instrumentalizando”, y de formas onanistas y aburridas, despreciando la sacra comunión benedctina de los espíritus, solo en pos de convertir a un “infiel” en “fiel”; castrar, limitar: el solo y vano dominar al quién sea que esté a  “un metro o dos”. Estamos hablando de una cuestión seria: esto es de facto una violación, y por  la palabra; la perversión mayor. 

Justamente, cuando hablamos de “libertad”, y en un sentido casi “taoista” (diría yo) desde el  idealismo Kantiano, hablamo de una sublime posibilidad de “auto-prescidencia radical moral”  en pos de la existencia completa del otro; ¿Quién ha oído otra cosa de la boca de Dios al elevar  la escucha que silencio y libertad? Cuando hablamos de emancipación, en su sentido universal,  la liberación de los pobres, los trabajadores, de la sociedad, de la cultura, ante el Mal; oímos una  promesa que se gesta en “profundidades oceánicas”, silenciosas; de donde ese “proletariado”,  como Jonás, nacerá al final: el oprimido que transformó la historia desde la muerte; el sujeto  emancipado, profético, yahvista puro, con eterno derecho a existir por sí y en sí, libre-autónomo.

Es el misterio ciego y material de un parto trascendental que nunca terminaremos de oír, quizá,  como diría Kant, por “lo sublime de la dignidad humana”; la condena ya sellada de un devenir  como de quien recibe en lo más íntimo, la totalidad de un otro ficticio, y no del proletariado,  justamente, sino que “con toda su errancia” histórica lejos de la “buena vida” epicúrea-marxista, hablamos de la humanidad en su conjunto, esa que nace de la paz despúes de la última  guerra; sí, diría Marx, es el proletariado es el “hace” (facce), nacer, el fin de la historia; pero lo que ha nacido es una Madre Eterna: el Nuevo Mundo; la “palabra” ha sido la gran  revolución; y el despertar de todo individuo, es la apropiación suya de la cultura como la  “lex mundi”; no puede faltar, mis amigos, en un hogar, una Biblia. 

El retrograda reaccionario anti-revolucionario contra-revolucionario anti-reformista anti moderno, dicho así, sencillamente, podría decirse, y sin mucha y justa misericordia, es un  “enfermo histórico”, “parasitado por imperios”, que padece de un “trastorno desviado de  moralidad humana”: son estos especímenes vestigios como humos de fuegos muertos de una  historia agónica, de la evolución política, económica y social, los incapaces de responsabilizar,  ¡Y con clamores desérticos! ¡Y como es debido! al poder primero, y siempre primero al  poder; la fuente matriz y principal del mal del mundo; 

La veneración al orden culmina en intelecciones precoces, apologías pseudo-alejandrinas pre Nietzscheanas de Dioses Muertos, “enterrados en Roma”, como a los que solo una “Papisa” podría dar “antígonas” sepulturas… con “magdáleos ósculos” (besos sacros) como de  resurrección; que cuando hablamos de la caída del nombre de Cristo en el Imperio, hablamos,  quizá, de la mayor perversión de la historia humana; y la de prohibición a la Santísima Virgen María de sentarse sobre la Silla de Pedro, diré yo, es una inequidad impía de vanas ardides de  espada y dinero. 

No sé si me doy a entender fraternidad universal de la persona humana, respecto del quid total de  la cuestión de este tratado: solo el día en que la consciencia colectiva despierte a la verdad de  que “la palabra escuchada” es más infinitamente más violenta que el látigo que castiga; el  espíritu de la emancipación descubrirá su verdadero vigor; un espíritu ronda el universo,  les digo, un espíritu espontáneo, salvaje, indómito: la Mujer. 

Cuando la Noche Absoluta cubra Roma como de “Gozos Divinos”: como “vagina-vescica piscis-sacra” y “orgásmica-mística-extática-teresiana” de “fecundos-coitos— engendradores-divinos”: las inseminaciones espirituales penetrarán hasta el “corazón del Yo de  la humanidad”, ¡Y por turbulentos gemidos tremorosos! ¡Truenos volcánicos!

De los partos con que las mujeres sufren el nombre de su dignidad sagrada, llantos con que las  madres sufren la llegada al Mundo, de los hijos de los Hombres. 

Un espíritu ronda el universo… y no es solo el Feminismo; es la Mujer vestida del Sol. 

En la tesis XI sobre Feuerbach (1845), dice Karl Marx:“«Die Philosophen haben die Welt nur  verschieden interpretiert; es kömmt darauf an, sie zu verändern.», traducido a español: «Los  filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se  trata es de transformarlo.» 

“Según datos oficiales de la Fiscalía Nacional de Chile (2024): Las mujeres representaron  aproximadamente el 7 % de los imputados por homicidio en Chile durante 2024, siendo esta  proporción una de las más bajas de los últimos cinco años.  

Esto significa que alrededor del 93 % de los imputados por homicidio son hombres, mientras  que solo cerca del 7 % son mujeres. Este patrón coincide con estudios previos que muestran  que los homicidios consumados tradicionalmente son cometidos mayoritariamente por  hombres, y que la participación femenina en este tipo de delito es minoritaria.” (texto generado  con método Bifásico Interfaz Tomás Lavados-ChatGpt) 

La cuestión parece ser demoledora: “el Macho sería un homicida”. Si algo debemos cambiar,  justamente, entonces, es al Hombre. 

El ego este del “macho recio” se hiere, patéticamente, con “dos o tres palabras” que le diga más doloroso es si es de “quien él desea”; el deseo del macho este, hermanas mías, ese supuesto  “poderoso falo”, capaz de “colonizar marte”, que “sabe lo que quiere”, y que “lo busca dirigida y  monofocalmente”, precisamente, es la cuestión más frágil que existe; y se destruye, no por la  “abofetada”, no por la “espada”: sino que, solamente, sencillamente, por la palabra, el gesto, la  mirada.  

Desear con exceso supone dolores uterinos ante las frustraciones románticas: ¿no? Disponer a su  merced cuanta voluptuosidad femenina sea posible para el goce de los labios y la piel no  circundida le ha parecido medicina a todos los supuestos “seres intelectuales”, “espirituales”:  ¡Pero no a los fascistas! ¡No! ¡No, Señor! ¡Los fascistas nunca cometen adulterio! 

El derecho de condenar al “pobre delincuente”, quita el derecho de llamarse Cristiano.

“Aproximadamente 97,7 % de los presos en Chile no tienen educación universitaria (ni  completa ni incompleta) según los datos reportados por Gendarmería en el perfil educativo.”  (texto generado con método Bifásico Interfaz Tomás Lavados-ChatGpt / a partir de ahora BI*) 

Los sobrevivientes del regimen del capital, aquellos pobladores con títulos universitarios, y la  “primera casa pagada despúes de quince años”, son y serán el mal de la revolución sobre la  tierra: ¡y está bien que así lo sea! La revolución armada es una insensatez, el mérito del sistema sobre la revolución del látigo está bien ganado; y la traición de la “patria grande del amor  gratuito” también puede justificarse si acaso por amor… porque, como dice el Alemán: “Todo  lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal”. Más vale una verdad, que mil  idilios. 

Más vale subsidios, que ruinas en nombre de la utopía, opino 

Pero, como dice la formulación popular de la noción de justicia de Santo Tomás de Aquino:  “Iustitia sine misericordia crudelitas est”, es decir: “justicia sin misericordia, es crueldad”  (Esto no es una cita textual de la Summa, sino una síntesis tradicional tomista) – no le es lícito  si quiera considerar a un individuo el negarle al pueblo soberano su auto-determinación, y sea lo  que el pueblo estime, a la merced de sus fines, siempre habrá libertad para la rebelión; no sería  justo con el corazón, un exceso inmisericorde de sabiduría sobre la razón, dicho así, mejor. 

Este es el campo de la batalla, fraterndad universal, un campo semántico, de palabras, de  fracturas simbólicas, de subversiones de la consciencia colectiva, de sublimaciones y  resignificacines del inconsciente colectivo; todos sabemos la fascinación de los fascistas con el  tomismo, quizá, ponerle una palabra a este principio prudencial tomista nos sirva para hacer  tambalear identidades auto-construidas desde arquitecturas étereas cerebrales, quizá, podríamos  llamar a la “justicia sin misericordia, en tanto una crueldad hipócrita que deshonrra el verdadero  espíritu del bien común, individual, personal y uiversal, cuyo objeto es la aplicación del poder”,  como, “perversión”, o mejor dicho así:  

Rigorismo Autoritario de Superego Hipertrófico” (BI*), o “Legalismo Punitivo  Desintegrado” (BI*), “Autoritarismo Pseudotomista” (BI*), o ““Estructura superyoica de  juridicidad disociada” (BI*),  

- o “inhumanidad en su estado impuro” (digo yo). 

Como en el útero del nacimiento de un nuevo mundo, un espíritu ronda por el universo, la  palabra que destruye de los Egos: el triunfo de la Inteligencia, sobre los Argumentos: 

La mujer vestida del Sol.

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