top of page

3D





Laura Wittner (Buenos Aires, 1967). Los cosacos (1998), La tomadora de

café (2005), Lluvias (2009) y Balbuceos en una misma dirección (2011).



El año de las polillas



Este año en que el mundo se detuvo

se me llenó la casa de polillas:

se me llenó la casa de fantasmas.

Y yo no conocía sus sonidos

el aleteo confuso

el vuelo de cenizas

la conversión en polvo, en sombra, en nada.

Me tenso ante los ruidos

acudo a los ambientes vacíos que resuenan

y busco perspicaz

porque podés ser vos

pa

el que da contra el vidrio

y el crujido en la base de la puerta

puede ser el tortugo

que se murió en enero, inexplicable,

y el gorgoteo del baño podría ser el perrito

que devolvimos después de una semana

(¿forman fantasma los vivos rechazados?).

Pero hay puro secreto:

sombras como felpas de cebolla

que de día no se van: se esconden

y se entrechocan en los escondites

vibran y crujen, o vibran y gotean

y son nuestras ausencias

que de noche se convierten en polillas.


(inédito)


Por qué conviene ir a leer a bares


Si el poema te interesa

te detenés lo suficiente en esa página,

como para que se produzca

una manchita de café.

Una manchita de café

no decodificada

o con reminiscencias

de yuyal, de pespunte,

de cabeza de rana.

Esta confirmación

de la materialidad

por mano propia

adensa el poema

y ennoblece la página.

La 39, para ser exactos.



A un dios desconocido


No sé si pasó el tiempo suficiente

pero creo que ya puedo idealizar

ese concierto de órgano en la iglesia

que nos mantuvo a los dos en silencio

descansando del calor y de la lluvia.

¿Vos qué pensabas?

¿Cerraste, como yo, los ojos?

¿Tenías, como yo, vibrante

en la lengua el gusto del café?

Yo saqué los pies de las sandalias

y los apoyé en un almohadón

fresco, forrado de cuerina.

A vos se te cayó una moneda liviana.

Hizo un minúsculo tintín y sonreímos.

El órgano nos encantó como a serpientes

y por un rato pareció desenvolver

toda una serie de impresiones religiosas

en el sentido de algo que podamos llamar

religión: algo que englobe

el amor y la bondad y conduzca

directamente a la experiencia, ese colchón

concreto que nos refugia y nos sacude.


(de Traducción de la ruta, Gog & Magog, 2020)

Comments


bottom of page