“Al Siguiente Nivel”: Jorge González, Javiera Mena y el pop alternativo chileno
Congreso Javiera Mena. A veinte años de Esquemas Juveniles.
Javiera Mena y la voz de su (mi) generación
Me gustaría partir con una cita del libro El Casio y tú. Esquemas juveniles, 20 años de Javiera Tapia Flores editado por Banda Propia editoras y publicado hace algunas semanas. La cita es de una entrevista que Javiera Tapia hizo a Javiera Mena el año 2016 (hace 10 años y 10 años después de Esquema juveniles) (Cito):
“A mí siempre me ha gustado hacer canciones políticas pero que tampoco sean de queja, sino optimistas, porque creo que el mundo es muy terrible y creo que la música es una buena manera de inyectar optimismo y de generar momentos y emociones que nos den paz y felicidad. No sé si de evasión, sino cultivar algo más ligero que el mundo real, pero no por ser ligero tiene que ser superficial y frívolo, sino que también es político eso. Yo siempre fui fan de Stereolab, sus canciones eran muy políticas y desde ese mismo rollo que te explicaba antes. Entonces, “Al siguiente nivel” habla de construir, de inyección de energía y fuerza. De todos esos estados que a mí me gustan comunicar. Es una de mis canciones más políticas. Todo el tiempo pensaba que, claro, nos tocó nacer en un país en el que no había absolutamente nada, en el que los espacios eran muy poquitos para hacer música y que era una cosa casi imposible tener ese espacio, que eran muy privilegiados los que estaban y creo que hasta el día de hoy esto es así, pero hay más espacios. Y claro, es una inyección de ganas de que hayan más cosas. No lo digo así directamente, pero sí es un mensaje de optimismo para una generación pre y post, que nos tocó un lugar bien complicado para hacer arte”. (23)
“Al siguiente nivel” es la canción que abre Esquema juveniles. Una invitación y un empuje, un mensaje de optimismo para una generación pre y post.
Al igual que Javiera Mena nací en 1983, soy también de esa generación pre y post a la que nos tocó un lugar complicado para hacer ––arte dice Javiera–– y yo agregaría para hacer en general. Es decir, para construir un proyecto político, de país y también un proyecto personal. Quedamos entre medio. Algunos, afortunadamente, en la vanguardia como Javiera Mena o Alex Anwandter. Una generación de transición decía en una entrevista reciente la directora Manuela Martelli, también de la generación del 83, y subrayaba ese lugar indeterminado del transitar.
Va con la dirección
De mi generación
Que va a pasar al siguiente nivel.
En esas palabras, su melodía y ritmo hay esa inyección de optimismo a la que alude Javiera Mena en la cita anterior, una invitación a ir más allá (de la etapa del video juego, pero también en la vida, en la creación, en la música) que toca nuestro cuerpo y nos hace bailar. Javiera Mena lo dice en una entrevista 10 años después de lanzar su disco y hoy 10 años después de la entrevista y 20 después del disco, Al siguiente nivel sigue siendo una suerte de himno e invitación, que inicia el viaje de Esquemas juveniles.
Amiga mía
Mi encuentro con la música de Javiera Mena fue bastante íntimo y solitario. No recuerdo bien como llegué a saber de ella ––creo que fue un amigo que era músico del que yo estaba enamorada, él me hablo de ella por primera vez––. Bajé / descargué algunas canciones de Esquemas juveniles en mi computador, desde emule o soulseek, lo escuchaba en mi casas en el computador, una y otra vez. Su sonido y sus letras re-sonaban con la música am que escuchaba de niña en la radio ––“Yo no te pido la luna” de Daniela Romo––, con la adolescente melancólica que fui–– “Sol de invierno”, “Cámara lenta”, “Esquema juveniles” y mi favorita “Como siempre soñé”–– y también con la música que bailaba y escuchaba en la Blondie ––“Al siguiente nivel”, “Cuando hablamos”––. Pero había un sonido que resonaba en esas composiciones hachas con teclado casio, computadores y sintetizadores, aquel sonido de mi infancia en el Chile de inicios 90s.
Corazones es el cuarto disco de Los Prisioneros y fue lanzado en 1990. Yo tenía 7 años y recuerdo las voces de niños del coro de “Corazones Rojos” que se escuchaba en la radio, en el casette que tenía mi papá y en video clip que pasaban por la tele ––una canción compuesta para las Cleopatras––. Luego lo olvide o empecé a escuchar otras cosas: Los Tres, Javiera Parra, Cafetacuba. Ya grande/joven en la década del 2010 volví a escuchar este disco de otra manera. Lo tocaban en las fiestas, todos gritábamos y saltábamos con “Estrechez de corazón”. ¿Qué pasó esos años que volvimos a Corazones?
En el Capítulo 6 “Todo tiene un final” del podcast Necesito poder respirar. La historia de Jorge González de Nicolas Alonso y Trinidad Piriz se recuerda al Jorge González de esos años y su vínculo con músicos jóvenes que tocaron en su banda como Pedro Piedra o Gonzalo Yáñez. Es mencionado también el lugar de referente que tenía Jorge González, y particularmente el disco Corazone de Los Prisioneros, para músicos como Javiera Mena o Alex Andwanter.
Preparando esta ponencia escribí “Jorge González y Javiera Mena” en Google. Lo primero que aparece es un registro antiguo y grabado de manera artesanal/amateur, registrado desde el público, encuadrado de costado (no de frente), la cámara a ratos tiembla y el sonido no es tan nítido. Está alojado en del canal de youtube de Oscar Oyarce (cito): “Canal con videos de Jorge González y toda su carrera musical, acá encontraras registro desde sus inicios con Los Prisioneros, etapa Solista, Los Dioses, Gonzalo Martínez y actualmente su nuevo proyecto llamado Los Updates.” El posteo es desde hace 14 años y tiene 7.700 visualizaciones. Dura 25 minutos.
Comienza con Jorge González cantando y tocando el piano y Javiera Mena sentada al medio de escenario frente a un micrófono. Jorge canta. La voz de una chica joven que parece estar al lado de quien filma explica “Amiga mía se llama esta canción, lo que pasa es que Javiera Mena hizo un cover en la película”. Se trata del estreno de Joven y Alocada película dirigida por Marialy Rivas, basada en el blog de Camila Gutiérrez, una joven evangélica y bisexual que con humor cuenta sus peripecias, romances y confesiones. Javiera canta “amiga mía…” y Jorge sigue con un lamento que se repite “ah, ah, ah”. La canción termina, hay aplausos y cambian de lugar. Javiera va al piano, Jorge al lugar en que estaba Javiera. Mena se presenta, dice que este es estreno de Joven y alocada. La voz de la chica que comentó antes dice “Oh la huea linda”. Jorge toca la guitarra y Javiera el piano, ella comienza a cantar “Hasta la verdad” y luego él suma su voz. Es un diálogo musical, tierno, delicado, íntimo y cuidadoso. Le sigue “Sufrir”. Jorge la mira mientras ella canta con los ojos cerrados para poder seguirla, la canción se funde con el comienzo de “Cuéntame una historia original”, suena natural esa transición, no es forzado, fluye.
Nuevamente cambian de lugar, Jorge le entrega la guitarra a Javiera, intercambian unas palabras y él le pasa un vasito con agua y se sienta frente al piano. Tras ellos la proyección muestra una vagina en primer plano ––una imagen de la película––. Jorge canta “Ámate” y luego “Nunca te haría daño” ambas de su disco Libro de 2012. Son sus nuevas canciones. Sus voces se funden. Primera y segunda voz. Una acompaña a la otra.
Javiera se saca la chaqueta negra queda en polera rosada. Jorge con gracia dice que van a tocar una canción que compusieron en el taxi porque había mucho tráfico. Javiera le sigue el juego. Hay risas. Javiera canta “Nah de Nah”, una reinterpretación en español que hizo de «Non, je ne regrette rien» de Edith Piaf para la película (que acompaña los créditos). La canción habla de no arrepentirse y de volver a comenzar. Jorge canta “Fe” de su primer disco solista Jorge González de 1993, una canción que también es un poco sobre la redención. El público aplaude junto con Jorge siguiendo el ritmo. El video se corta antes de que la canción termine.
Traté de buscar otros registros, pero no tuve suerte. Leo que fue un concierto íntimo, de unos 500 asistentes, y sorpresa, no se esperaba que Jorge González estuviera ahí. También leo que se lo dedicaron a Daniel Zamudio, un joven homosexual que fue brutalmente torturado y asesinado por esos días en el Parque San Borja.
El registro precario, artesanal, contrasta con los registro que hoy tenemos de los conciertos, todos con nuestros celulares con buenas cámaras, todos un poco iguales unos a otros. Este en cambio, hace sentir que estamos ante un momento excepcional e irrepetible. 25 minutos, 7 canciones: “Amiga mía”, “Hasta la verdad”, “Sufrir”, “Ámate”, “Nunca te haría daño”, “Nah de Nah” y “Fe” y 2 artistas, compositores, músicos que se respetan en el escenario, que se acompañan, se conocen o reconocen a través de la música. Me gusta porque no parece que sea solo que Jorge es el referente. Es el mayor, él tiene 47 años en ese momento (hoy 61), Javiera 29 (hoy 43). Pero en el escenario son pares, incluso me gusta pensar/imaginar que amigos.
Meses después, el 31 de agosto de 2012, Jorge González, subió a su canal de youtube un video en que toca “Esquemas juveniles”, el escenario es su cama. Tiene 73.165 visualizaciones. Termino esta ponencia con otra cita al libro de Javiera Tapia, lectura fundamental para mi presentación y pienso también para este Congreso. Se trata de una cita a una entrevista de Jorge González de 2008 en la refiere a Esquemas juveniles: “es un disco que cada vez que lo escucho, me vuelve más loco. A veces pienso que si hay un equivalente femenino de lo que he hecho yo, es Javiera Mena. Escucho la música de ella, y como que me imagino en su habitación, su casa, el barrio, toda la huea, pero no me lo imagino como una huea a la fuerza tratando de dar lástima, me imagino como una cosa, como realmente es Santiago, una ciudad urbana como cualquiera del mundo. ¿cachai? Eso me gusta a mí. Ella es bien especial.” (66).

















































