La fuga en palabras
Para describir el desconcierto que produce desconocer los referentes de una situación o lugar, a veces se utiliza la expresión “en mitad de la nada”. Esa nada puede ser preñez, ser posibilidad que está pronta a desplegarse.
Pensar en nada puede ocurrir cuando un dolor de huesos enfría el cerebro, en un día cualquiera. Ahí las palabras se fugan entre lo que se puede concebir como el pensamiento.
A veces, en el poema, las palabras no fijan, sino se vacían de contenido, para en esa fuga desplegarse.
Teorías y conceptos que se dan de bruces con los objetos y la naturaleza en su contacto cotidiano. Las palabras parecen despejar un camino que lleva a su propia designación, en un esfuerzo por mostrar sin poder tocar. Aguas en descenso que vuelven sobre sí mismas, aunque en su sendero han marcado la tierra.
La filosofía clásica occidental se transforma en una hiedra que trata de asentarse en la naturaleza, que siempre está ligeramente desplazada de su comprensión, pues en los ojos, están “las grietas del cielo”.
Lo que llamamos realidad puede que juegue con el lenguaje.
Tierra, fuego, aire se desplazan hacia abajo, cuando “… se frena esta pasión / de intervenir cada noche / un sueño”.
Allí aparece la inteligencia como artificio de lo cotidiano. El cerebro, un invernadero en constante zozobra entre palabras, entre sentencias que contienen su propia duda.
Razón, imaginación y percepción conforman un triángulo vacío entre objetos imaginarios y con la experiencia con que tropezamos pues “es largo llegar a ser niño”.
La experiencia de lectura puede ser una suma de accidentes vasculares, donde aves y mosquitos, en su deambular esencial, dejan sombras de luz en quien los observa como una alucinación o como los sonidos de un músico enloquecido cuando “estar muerto ya es suficiente”.
El libro es notable cuando el fuego de las expresiones cotidianas e informales se adhiere y despliega las construcciones de la elaboración teórica del pensamiento.
La pregunta a quien escribe, en su condición momentánea, puede ser “¿qué tienes para ofrecerme?”
FUGA es la respuesta.
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Fuga
Francisco Undurraga
Editorial Las Bacantes, 2026


















































